Chatino POS no nació en una oficina pensando en "el mercado". Nació de una necesidad real: cobrar en un negocio del día a día, sin complicaciones, sin depender de internet, sin tener que aprender un sistema pensado para cadenas grandes.
Lo construimos para que lo pudiera usar cualquiera que atienda un negocio — la mamá, la tía, quien esté detrás del mostrador — sin capacitación ni manual. Si algo tarda más de un par de minutos en aprenderse, para nosotros ya está mal diseñado.
Después de usarlo nosotros mismos, decidimos compartirlo con otros negocios pequeños que tienen el mismo problema: sistemas caros, complicados, o que dejan de funcionar en cuanto se va la señal.